La alcaldesa de Nerpio, Pilar Peña Beteta denuncia los problemas en
materia de sanidad y comunicación de este municipio al sur de Albacete
Situado al sur de Albacete, escondido
entre la sombra de Murcia, Granada y Jaén, Nerpio es un enclave «en
tierra de nadie», como lamenta su alcaldesa, Pilar Peña Beteta. Las
distancias y las malas comunicaciones lo han convertido en un pueblo
aislado que lucha contra el olvido con gritos desesperados que nacen de
las gargantas de sus más de 1.600 habitantes.
Es uno de los municipios más alejados de la capital y «el único que
no goza de unas vías de comunicación aceptables con Albacete», como
explica Pilar Peña. Algo que dificulta la vida de sus ciudadanos
especialmente en materia sanitaria. Nerpio goza de un Centro de Salud
de atención primaria que ha recibido el reconocimiento del Sescam al
mérito sanitario. Sin embargo, cuando sus enfermos necesitan atenciones
que este centro no cubre, comienzan las complicaciones.
(Continua)
Hellín, a unos 100
kilómetros de este municipio, cuenta con el hospital comarcal que
corresponde a la zona. Albacete, a más 160 kilómetros alberga el
hospital general. Ambos situados en el territorio castellanomanchego.
Sin embargo, los habitantes de Nerpio acuden al Hospital de Caravaca de
la Cruz situado a 60 kilómetros del municipio en lugar de al comarcar
que les corresponde. Para enfermedades, tratamientos o pruebas más
complejas acudían al Hospital Universitario Virgen de Arrixaca en
Murcia, a 135 kilómetros de Nerpio.
Sin embargo, en los últimos tiempos las atenciones en este centro
se están reduciendo por «cuestiones de saturación», según alegan desde
esta región. Así los nerpianos, usuarios del servicio sanitario y en
consecuencia enfermos, se ven obligados a desplazarse 30 kilómetros más
para ser atendidos en la comunidad autónoma donde el mapa recoge que
están situados.
La normativa
Es en esta región en la que la ley 8/2000 de la Orden
Sanitaria recoge en su segundo artículo, apartados b y c, el derecho a
la «equidad y superación de las desigualdades territoriales o sociales
en la prestación de los servicios sanitarios» y también la «igualdad
efectiva de acceso a los servicios sanitarios, para todos los
ciudadanos de la Comunidad Autónoma».
Sin embargo, los vecinos de Nerpio no sienten la efectividad de
esta normativa. «En este sentido nos sentimos ciudadanos de segunda»,
recrimina su alcaldesa. Pilar Peña desconoce la existencia de un
convenio entre la sanidad manchega y la murciana para la atención de
pacientes en centros de esta región pero apela a la lógica y al
reconocimiento de los nerpianos en igualdad de condiciones que el resto
de habitantes de Castilla-La Mancha, algo que «ahora no se produce».
Además, desde este municipio recuerdan que «la distancia hasta Caravaca
se cubre en menos de una hora, mientras que para llegar a Hellín se
necesita algo más de hora y veinte».
Cifras
Cifras que «terminan perjudicando a los pacientes nerpianos
por el único hecho de pertenecer a este municipio». La misma situación
se repite al comparar Murcia y Albacete. Una hora y media para llegar a
la capital de la región vecina y algo más de dos horas hasta la capital
de esta última provincia. Tiempo perdido en las carreteras para
personas aquejadas de diferentes dolencias. Desde este municipio no
reclaman privilegios sino estar en igualdad de condiciones cuando uno
de sus vecinos necesite atención médica.No obstante, la atención en el
hospital de Caravaca no presenta problemas pese a los constantes
rumores: «Hablé con la Delegación de Sanidad y de momento nos van a
seguir atendiendo allí», asegura Pilar Peña. Sin embargo, cuando las
miradas se elevan hasta Murcia capital las cosas cambian y las
atenciones disminuyen. La indignación se mezcla con la desesperación en
estas tierras cuando sus habitantes comprueban una y otra vez las
desventajas que entraña pertenecer a un núcleo rural y mal comunicado.
Este problema sanitario tiene para los nerpianos una sencilla solución,
más allá de resolver las cuestiones políticas para la atención en
Murcia. «Realmente las vías de comunicación son el principal problema
de Nerpio», explica Pilar Peña, «y esto repercute en la sanidad».
Malas carreteras
Francisco José García Caballero, médico de familia en el
centro de atención primaria de Nerpio asegura que «si quieren que los
pacientes vayan a Hellín porque es el hospital comarcal que les
corresponde muy bien, pero que arreglen la carretera para que se puedan
cubrir los más de 90 kilómetros que los separan de él en un tiempo
prudencial».
«La salida natural de Nerpio hasta Albacete es la carretera de
Letur, y no lo que hacemos ahora pasando por el Sabinar», recuerda la
alcaldesa del municipio al tiempo que lamenta el mal estado de la
carretera que comunica este pueblo con la capital de la provincia.
Después de más de veinte años reclamando la reparación de esta
calzada «te cansas». No obstante, Pilar Peña confía en las últimas
promesas desde la Junta y confía en que «antes de que terminé el año
comenzarán las obras en la carretera Nerpio-Letur».
Sin embargo, «la administración es lenta, se necesitan muchos
papeles y se puede repetir lo que ya ocurrió con la carretera del
Sabinar», señala esta alcaldesa al tiempo que recuerda como la
directora general de Carreteras de Murcia le explicó que el tramo en
mal estado que une Nerpio con esa pedanía de Caravaca «no estaba
previsto arreglarse dentro del plan de carreteras secundarias». A
través de un programa de Antena 3 la situación aparentemente cambió y
desde esa dirección de carreteras han asegurado que ese tramo se va
arreglar en dos fases.
«El Sescam funciona mejor que la sanidad murciana», explica
Francisco José García Caballero haciendo mención a las ley de garantías
que establece los plazos de atención. También los vecinos del municipio
señalan que la atención es mejor en los Hospital de Hellín y Albacete
pero apuntan a la carretera como el principal inconveniente.
«Un hombre ingresado en Caravaca necesitaba unas pruebas y fue
enviado a Albacete para realizárselas y seguidamente fue devuelto al
hospital de Caravaca», explica el médico al tiempo que añade otro caso
más de cuestionable lógica: «Otro nerpiano enfermo ingresado en
Caravaca tuvo que hacerse unas pruebas en Ciudad Real y en Murcia ni
preguntaron si se podían hacer».
Demasiados trastornos para personas enfermas que a las
complicaciones naturales de vivir en un núcleo rural se ven obligados a
añadir la ineficiencia administrativa, que dicho sea de paso se
encontraba de vacaciones para contradecir los alegatos de este
municipio.
Un centro que no llega
El Sescam invierte en Nerpio, Francisco José García lo
reconoce sin pudor, pero añade en la misma línea que no es suficiente.
De hecho, «en noviembre de 2006 se prometió un centro de salud nuevo
porque el que hay se ha quedado pequeño pero aún no han comenzado las
obras».
Los terrenos están preparados para la construcción de este nuevo
centro que contará con nuevos y mejores servicios pero dos años después
los vecinos reclaman atención.
A la vista de los resultados en materia sanitaria en Nerpio porque
todavía hay ciudadanos de primera y de segunda en esta comunidad.