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El placer de viajar en globo por el Parque Natural de Nerpio |
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Escrito por Administrador
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jueves, 12 de octubre de 2006 |
El placer de viajar en globo y descubrir el Parque Natural de Nerpio desde el aire. Esto es lo que ha puesto al alcance de la mano Manuel Martínez Fernández, fundador de Globilandia, que hoy recibirá el Premio a la Mejor Iniciativa de Turismo Activo en el Monasterio de Uclés (Toledo).
La idea surgió «alrededor del complejo rural del camping Las Nogueras de Nerpio, que se encuentra a 350 metros de la localidad. Necesitábamos actividades para atraer a turistas. Se me ocurrió después de verlo por la zona de Alicante, por donde viajo mucho, y un día cuando pasaba por la autovía vi uno y me llamó la atención. Entonces decidí llevarlo a Nerpio y crear Globilandia. Mientras otros socios se encargan de otras actividades para el camping yo contraté a un piloto especialista de globos».
Los precios de los globos dependen del tamaño; los hay desde 18.000 hasta 60.000 euros, pero «el dinero no importa cuando se pueden hacer realidad los sueños de muchas personas. Globilandia lleva tres meses organizando estos viajes y lo espectacular es poder ver las zonas donde volamos de Nerpio, ya que hay muchas cabras montesas y jabalíes y la gente alucina viendo a los animales desde arriba.Además de eso, el paisaje de Nerpio es una maravilla».
Generalmente hacen un viaje en globo a la semana (domingos) y los sábados en el recinto del camping de Nerpio suelen hacer vuelo cautivo, que consiste en ponerle una cuerda al globo y subir a la gente a una altura de 20 ó 30 metros.
Este recorrido por el aire, aproximadamente de una hora y media, es tan importante como el aterrizaje. «Siempre se debe buscar una zona buena para aterrizar que esté cerca de un camino o una carretera, donde el coche tenga acceso y pueda recoger a la gente y al globo».
UNA NUEVA FORMA DE VOLAR. El funcionamiento de un globo aerostático es simple. Suele tener una bolsa de tafetán u otro material impermeable que se llena de gas propano con menor densidad que el aire atmosférico . «Lleva un quemador, que calienta el aire interior del globo y al estar más caliente asciende», comenta Manuel Martínez, quien explica a La Tribuna que «la dirección de un globo no se puede controlar. Para donde sople el aire ahí vas tú. Con mucho aire tenemos claro que no se puede volar. Tiene que estar más o menos en calma y yo he llegado a volar a más de 80 kilómetros por hora». Sobre la seguridad, Manuel Martínez lo tiene claro: «Es muy seguro y no hay problema», aunque, eso sí, «aconseja a quienes sufren vértigo que no se suban porque lo pueden pasar mal».
Manuel Martínez explica la sensaciones que embargan al viajero cuando se eleva la barquilla y deja de tocar el suelo. «Yo lo he vivido, es una experiencia espectacular y única. Nadie se ha bajado diciendo que no le gusta. Parece que estás en el cielo, y es una sensación de libertad y cuando vuelas por Nerpio lo espectacular del paisaje hace que se convierta en una experiencia inolvidable. El movimiento del globo es lento» y tiene también algo de majestuosidad y elegancia.
Fuente: http://www.aerostacion.com/actualidad.php?id=105
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