Desde
que los romanos incluyeran el olivo en nuestras tierras y especialmente
en el sur, mucho ha llovido y poco ha cambiado el ciclo de maduración ,
la época de recolección y casi nada los medios empleados en la recogida
de la aceituna de las zonas más rurales.
Sin embargo, por estas fechas al sur de nuestra provincia concretamente
en la sierra más profunda encontramos el campo salpicado de
aceituneros, de sarrieras, de hombres y mujeres vareando con garabatos
y varas los olivos.
En especial en estos momentos en los que la aceituna alcanza su punto
de maduración las familias aprovechando las vacaciones de algunos de
sus miembros y sobre todo de los estudiantes se unen en torno a la
recolección, muchos también utilizan los fines de semana para esta
tarea cuando descansan de sus trabajos habituales, siendo así más
numerosos los grupos o pequeñas cuadrillas los días festivos.
El olivar familiar. Nuestro reportaje de hoy gira en torno al
propietario del pequeño olivar, tantos y tantos que en la sierra tienen
en regadío o en secano su pequeño trozo de tierra llamado bancal, la
mayor parte de la veces heredado ya que nuestros antepasados le dieron
gran importancia a las oliveras como ellos las llamaban y todo su
ahorro estaba encaminado a invertirlo en pequeños trozos de tierra ,
era su vida .
Estos propietarios de hoy de bancales ,gente sencilla y trabajadora
herederos la mayoría, no pueden pagar jornales en la recogida pues su
cosecha no es muy grande y por eso ellos mismos son los encargados de
recolectar la aceituna y por estas fechas navideñas se aprovecha la
llegada de familiares y los días festivos para como tradicionalmente se
ha venido haciendo desde siempre « coger la oliva por Navidad» como la»
Familia Victoriano» que aparecen en la foto, seis días en Elche venidos
desde Madrid que los utilizaran como me dijeron» para coger la oliva»
,dos hermanos y un cuñado, otra familia la de Julio» el de Vicorto
«vecino de olivar aprovecha que su yerno y hija que viven en Isso estos
días están en la aldea para recoger la aceituna, su nieta Mª José
también colabora estando así en el tajo las tres generaciones, toda una
familia ,o el caso de Carretero de Elche y de su primo Miguel dueño del
olivar al que Carretero como buen Primo le echa una mano en estos días
en la zona de Villares.
La recolección de la aceituna. Hay varios formas de recoger la aceituna
aunque en las zonas de grandes fincas llanas se pueden utilizar
sistemas mecánicos, todavía en la sierra con su terreno abrupto se hace
imprescindible la mano de obra humana al cien por cien .
No hay nada más que contemplar el paisaje de Letur,Liétor
,Socovos,Yeste,Ayna,Elche de la Sierra ,Férez ,Villaverde , Cotillas,
Molinicos , Bogara , todos sus campos bien sean en secano o en regadío
están plagados de pequeños bancales donde se hace necesario el trabajo
manual.
Horas y horas de trabajo bajo los rigores de temperaturas bajísimas en
el tajo desde primeras horas de la mañana hasta las ultimas luces ,
aprovechando la jornada pues las horas de luz son cortas ,y si llueve o
nieva el fruto cae y se dificulta la recogida siendo necesaria invertir
el doble por lo que estos se afanan en ir rápido y con esmero pues la
forma de tratar el árbol, también influirá en futuras cosechas ,un
olivo bien tratado en la recolección y en su posterior podado rinde más
y con mayor calidad que un olivo sobreexplotado y maltratado en su
recolección.
Pedro un anciano de La Alfera (Molinicos) vive todo el año pensando en
recoger la aceituna ,a sus más de ochenta años pasa más de dos meses
madrugando para ir a las oliveras y también allí le anochece, más que
una tarea, para el es su gran pasión , su hijo Pedro cuenta que nunca
ha visto a su padre disfrutar con nada en el mundo como cogiendo
aceituna, el no varea las oliveras, las coge a mano como si fuesen para
aliñar, Pedro dice que tiempo tiene todo el del mundo y que si acaba
pronto ya no tendría nada que hacer no quiere que le ayuden , le gusta
la soledad , vive para una ilusión, la de coger aceituna.
En definitiva personas y familias enteras en torno a una tradición muy
directa con nuestro paisaje, vivir y sentir en la sierra vinculada al
olivar.