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La muerte de Amical Barca |
En el invierno de 229-228 a.d.c Amical Barca, el famoso y victorioso general cartaginés padre de Aníbal y fundador de la plaza fuerte de Acra Leuca futuro emplazamiento de Alicante llega a Helike (Elche de la sierra). Almilcar permite a gran parte de su ejercito que se retiren a la ciudad de Acra Leuca, mientras el continuaba el cerco confiando en la ayudad prometida por algunos régulos hispanos (diodoro, XXV, 10,3).
Entre estos se encontraba el jefe de los Oretanos, Orissón cuya intención no era precisamente ayudar a los cartagineses, sino a los situados. Durante la noche, los oretanos incendiaron carros llenos de teas y tirados por bueyes. Deshicieron el campamento cartaginés.
En la retirada el propio Amilcar huyó a caballo con sus hijos Aníbal y Asdrúbal, pero tras ponerlos a salvo fue reconocido por el rey Orissón, quien lo persiguió e hirió, cayendo Amilcar y sus caballos a un rió o torrente, crecido por ser invierno. Nunca fue encontrado. Esta historia ha sido puesta en duda por algunos estudiosos, pero parece confirmada por Diodoro (XVV,10.4) y por Tzetzes (historia, I, 27).
La teoría sobrepasada muy científicamente, es interesante y esta sostenida a su vez por la tradición local, que denomina unos restos arqueológicos existentes en los alrededores de elche de la Sierra como la tumba del Caudillo cartaginés. En término de villares, “San Fernando” es hoy el pálido recuerdo de lo que fue uno de los grandes cementerios romanos en lo que hoy es provincia de Albacete. Hace años, en esta finca y en el cercano lugar de “Castillico de Villares” se encontraron dos de las lapidas funerarias más originales del conjunto Albacetense.
Una de ellas presenta, junto al nombre del difunto y su edad, un rostro ovalado y tosco en relieve cuya inexpresión es tan manifiesta que solo la edad que figura en la lápida, 45 años, confiere personalidad a esta imagen. La segunda inscripción y el busto del difunto dentro de una hornacina; el relieve es igualmente tosco, pero la edad grabada en el texto, 80 años, índice que Lencius Aemilius Farus, el difunto, era un anciano. Las dos estelas podrían encajar en los ambientes indígenas del sur de Hispania, pero la segunda con más precisión a un modelo conocido en toda Europa y que en España se encuentra principalmente en Mérida, con pocos testimonios fuera de esta ciudad.
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