El descubrimiento de una mina de calamina (material que mezclado con el cobre forma latón) en el lugar conocido como San Jorge, el único yacimiento de este mineral que se explotó en España durante el siglo XVIII, fue la causa principal de la instalación en Riópar de la primera fábrica de latón que se estableció en nuestro país y las segundas en el mundo, puesto que en esta época sólo existían las de Goslar (Hannover).
La creación de las Fábricas de San Juan de Alcaraz se debe al austríaco Juan Jorge Graubner. El 19 de Febrero de 1773, el rey Carlos III expidió una Real Cédula por la que se aprobaba oficialmente el establecimiento de la fábrica de latón, concediéndole el título de Real Fábrica.
Graubner inició la construcción de las Fábricas de San Jorge, al pie mismo de la mina y las de San Juan para la elaboración del latón junto al Arroyo Gollizo donde, debido a la mayor amplitud del valle, construyó el pueblo moderno, que absorbió a la antigua villa.De aquí nació un nuevo enclave llamado Riópar. El antiguo pueblo, abandonado en lo alto del cerro, pasó a conocerse con el nombre de Riópar Viejo.
Las fábricas se convirtieron en las primeras productoras de latón de España y fueron las únicas en mucho tiempo. Después de sufrir muchas crisis de gestión, se constituyeron como una entidad privada. Más tarde, durante ambas guerras mundiales y la Guerra Civil, funcionaron como centro de producción de material para diversas utilidades militares.Su época dorada cor responde al siglo XIX, cuando la reina María Cristina llegó a ser accionista de la empresa.
La evolución de las Fábricas atraviesa distintas etapas:
- Empresa privada privilegiada (1773-1775).-
- Empresa mixta (1775-1785).-
- Empresa pública (1785-1828)-
-Sociedad anónima (1828-1938).-
- Sociedad Laboral desde 1984.-
- Desaparición en 1995.-
Más de una década después de cumplir 200 años, las fábricas se cerraron.
Actualmente, su actividad ha sido retomada por una serie de talleres y fundiciones que elaboran objetos metálicos de latón y bronce con fines decorativos, algunos de ellos auténticas obras de arte.
Los productos fabricados en Riópar han cosechado las más altas distinciones, han ganado medallas de oro, plata y bronce en distintas Exposiciones Internacionales como las de Madrid (1850), Londres (1862), Filadelfia (1876), París (1878), Barcelona (1888)… Obtuvieron también la gran medalla de oro del Consejo Superior de la Sociedad Científica Europea de París.