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El acusado de descuartizar a un agricultor en Férez se enfrenta a 29 años de prisión |
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Escrito por Bole
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domingo, 28 de octubre de 2007 |
El juicio podría empezar a final de año o en enero La familia de la víctima solicita 23 años de cárcel y una indemnización de 800.000 euros
El alemán S. A., de 25 años de edad, se enfrenta a 29 años de condena como acusado del asesinato de un agricultor en un cortijo de Férez, al que al parecer, descuartizó, siendo detenido horas después, con la cabeza y el brazo de la víctima. Sin duda, se trata de uno de los casos más espeluznantes, en la provincia, de los últimos tiempos, por ello la proximidad del juicio, que según el abogado de la víctima Mariano López Ruiz, podría dar comienzo a finales de diciembre o principios de enero, ha despertado mucho interés.
Los hechos se remontan al 15 de febrero de 2006, cuando el fallecido José J. P. de 65 años, se trasladó a primera hora de la mañana, al Cortijo del Tío Murciano, en Férez, donde...
se encontró con el procesado, que vagabundeaba por la zona, tras su paso por Italia y Francia.
Al parecer, tras el encuentro, S. A. lo abordó, asestándole 25 puñaladas, una de ellas en el cráneo, con tal fuerza, que fracturó la navaja, dejando la punta en la cabeza. Instantes después, arrastró el cuerpo sin vida de José, hasta una nave-almacén de la finca, donde lo descuartizó, introduciéndolo después en bolsas de basura, para poder ocultarlo con más facilidad.
Pasadas las doce y media del mediodía, el acusado se trasladaría en la furgoneta del fallecido, con la cabeza y el brazo izquierdo del mismo, a la finca El Cerezo, donde el vehículo quedó atascado, momento que aprovechó para echar una cabezada, hasta la llegada de Avelino G. S. trabajador de la finca, de 41 años, que le invitó a marcharse, tras lo cual llamó a la policía, al ver el nerviosismo de S.A. y el resto de sangre en sus manos. El acusado se dirigió hacia Avelino ocultando una mano, donde llevaba una navaja, con la que intentó apuñalarle en repetidas ocasiones, con intención de matar, sin lograrlo, ya que Avelino huyó corriendo de su agresor, dejando las llaves en su Land Rover, que fue sustraído por el alemán, que intentó atropellarle.
Siguiendo el relato de los hechos realizado por el fiscal, al aparecer el policía al que había avisado Avelino, el procesado se dio a la fuga, siendo perseguido por el agente y sufriendo un accidente al perder el control del vehículo, en la conocida como recta de La Herrada, donde fue detenido, con el arma del crimen. Avelino además de un trastorno depresivo sufrió lesiones en su mano que tardaron en curar 286 días. Una vez detenido, el acusado se hizo pasar por ciudadano inglés y agredió al traductor que trataba de informarle del por qué de su detención. Minutos después atacó a dos Guardias Civiles, causando lesiones sólo a uno de ellos, ya que el otro consiguió esquivar el golpe.
El juicio
Para el juicio que previsiblemente comenzará a final de año o principios del próximo, la fiscalía solicita para el acusado 29 años de cárcel, por los delitos de asesinato, hurto continuado, asesinato en grado de tentativa, dos delitos de lesiones y atentado contra agentes de la seguridad.
La familia del fallecido, que ha dejado mujer y cinco hijos, solicita 23 años de prisión y una indemnización de 300.000 euros para la viuda y 100.000 euros para cada uno de los hijos de José. Según el abogado de la familia, Mariano López Ruiz, se ha pedido la pena máxima porque está justificada. «Es un delito de asesinato con agravante de alevosía y ensañamiento. Hay alevosía porque no dejó a la víctima oportunidad para defenderse y ensañamiento, porque fueron 25 puñaladas y encima lo descuartizó».
Además, asegura que el acusado no podrá alegar locura para rebajar su pena. «Los forenses dicen que no tiene esquizofrenia, tiene personalidad esquizoide, pero eso no le limita para no saber lo que hacía, lo sabía perfectamente. Vamos a negar cualquier atisbo de locura».
Por todo ello, la familia quiere que el acusado permanezca en la cárcel el mayor tiempo posible, como asegura el abogado. «Quieren que este el máximo tiempo posible alejado de la calle. Para casos como este debería haber cadena perpetua, porque no hay posibilidad de rehabilitación».
Por otra parte, la policía investiga la implicación del acusado con otro asesinato similar, cometido en Jumilla (Murcia), unos meses antes, aunque como ha explicado el abogado, «no hay ninguna certeza de ello».
Por otra parte, la policía investiga la implicación del acusado con otro asesinato similar, cometido en Jumilla (Murcia), unos meses antes, aunque como ha explicado el abogado, «no hay ninguna certeza de ello».
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