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Nerpio revive su historia | Por Isabel Matínez |
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Escrito por Bole
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domingo, 04 de noviembre de 2007 |
La II Feria de Productos con Tradición contó con comerciantes y artesanos, que habían llegado de Baza, Hellín o Murcia .
El frío dibuja un espeso humo blanco en las bocas y las manos comienzan a frotarse o se esconden dentro de bolsillos de chaquetas y chaquetones. Es noviembre en Nerpio y las temperaturas no dan tregua. La II Feria de Productos con Tradición vuelve a las calles de este pueblo manchego entre la sorpresa de sus habitantes y la admiración de los turistas. A las cinco de la tarde del pasado viernes comenzó esta muestra de tradición y artesanía. Para la ocasión, la Plaza Mayor del pueblo ha acogido más de 20 expositores, donde se exhiben productos típicos de estas tierras mezclados con otros que han sido elaborados por artesanos. Más de un centenar de personas pudieron degustar los dulces tradicionales de Nerpio como el flan de nueces, los rollos fritos y las flores, acompañados por una copita de mistela, licor café, zurracapote o meloja, bebidas que elaboraron los miembros de Cáritas en el municipio.
Las organizaciones de Nerpio se han volcado con esta iniciativa y muestran orgullosas sus productos. Los miembros del Taller Ocupacional han elaborado piezas decorativas que venden en el stand vecino a los inquilinos de la Casa de Labranza, donde se pueden encontrar verduras criadas en sus huertas e infusiones que ellos mismos elaboran.
También la Asociación de Mujeres tiene su propio espacio y....
en él vende muñecos de tela con caras de payasos o animales. Del mismo modo la Cooperativa Telares del Taibilla, exhibe orgullosa sus telares. Otros productos como sillas, mesas, cunas... son elaboradas a mano por José Gómez, vecino del municipio. Además, hay quien vende licores de frambuesa, pan casero o miel. Por su parte, la Cooperativa Ecoganadera a elegido aceites, dulces típicos y embutidos para completar su expositor.
Pero no sólo los nerpianos han sacado sus mejores galas para esta Feria, hasta este municipio han llegado comerciantes y artesanos de Baza (Jaén), Hellín o Murcia para mostrar auténticas joyas elaboradas desde el calor de las manos de viejos maestros en esto de crear artesanalmente. Collares, pendientes y pulseras de hueso, coral negro o semillas, son algunas de las alhajas que durante estos días se pueden comprar en la Feria. Pero no son las únicas, también las hay de vidrio en todos los colores. Junto a éstas se pueden encontrar botas de piel, productos biológicos, hierbas para curar los males y elementos de decoración, como unas tejas pintadas a mano. Muchos de estos comerciantes son aficionados como explica Ramón: «Soy agricultor pero me dedico a esto en mi tiempo libre porque a mi mujer y a mi nos gusta mucho viajar». Otros comentan, entre bromas, que «es una buena forma de sacarse un dinerillo extra».
La primera noche de Feria pasa la prueba, aunque es el sábado por la mañana cuando ésta comienza oficialmente con un discurso de Pilar Peña, la alcaldesa del municipio, quien agradece a todos su presencia y les invita a disfrutar de la fiesta. Se refiere de manera especial a los nerpianos por su contribución a esta Feria pero sobre todo por conservar la tradición en cada una de sus actividades. Entre cervezas comenta que ya era hora de rescatar la tradición y enseñar a todo el mundo «lo que los de aquí saben hacer». Con la boca abierta se quedan los turistas, y no es para menos, ya que uno no ve todos los días cómo se cocinan las migas de harina en la lumbre.
A medida que avanza la mañana la Plaza Mayor de Nerpio se va vistiendo de color, tanto que cuesta incluso pasear por las calles colindantes. Cada stand ha presentado una pieza de su colección para que se vote entre los visitantes cuál es la más bonita. «Dos meses de trabajo» como explica Elena Sánchez, la responsable de la Oficina de Turismo, que han hecho posible que la gente pueda disfrutar de un resquicio de la historia y la tradición de este municipio entremezclada con la artesanía de los pueblos vecinos. La tarde guarda pedazos de tradición que se van escapando al son de los acordes de las guitarras. Las cuadrillas de Huebras y la de El Tío Román animan la tarde mientras las niñas del municipio bailan la jota, las pardicas o las manchegas. La música tradicional del pueblo está presente desde el comienzo de la Feria amenizando las jornadas y dotándola de ese toque alegre y entrañable de los pueblos de la sierra. Para los más pequeños pisapapeles con dibujos de las Pinturas Rupestres que ellos pueden diseñar. JazzAlbacete cerró la jornada de ayer, con la certeza de que para hoy queda mucho más.
Articulo escrito por Isabel Martinez para La Tribuna de Albacete el dia 4-11-2007 |